La toma de decisiones financieras se da continuamente en nuestra vida, no solo en el área profesional, sino también en la personal. Tomar buenas decisiones y aprovechar correctamente el capital del que disponemos es fundamental para evolucionar y crecer, minimizando peligros y riesgos.

Pero, volviendo al ámbito empresarial, el gerente de una empresa, independientemente del tamaño de la misma, tendrá que tomar las decisiones financieras más importantes. Aunque la toma de decisiones en todos los ámbitos es relevante, en el campo financiero permitirá maximizar el valor empresarial, obtener más beneficios y probablemente alcanzar los objetivos planteados.

Es por este motivo, que si la empresa ya cuenta con cierto capital y tamaño, es muy aconsejable incorporar en la plantilla a un Director Financiero, que será quien aconseje al Gerente en este tipo de decisiones, de forma consensuada y siempre trabajando en equipo y con la información correcta.

A continuación te damos algunos consejos clave para que la toma de decisiones financieras en tu empresa sean lo más optimizadas y rentables posibles.

Toma de decisiones financieras: Recomendaciones

Los objetivos siempre claros

Aunque parezca una obviedad, existen muchísimas empresas que no cuentan con objetivos económicos claros. Mirar la empresa de forma cuantitativa es fundamental para poder tomar decisiones financieras correctamente y sobre todo, que sean realistas. Para ello, hay que llevar el análisis de los datos contables y económicos siempre al día, y conocer con exactitud cuál es la salud financiera de la organización. Con los objetivos claros y medibles, tomar decisiones siempre será más fácil.

Contar con toda la información necesaria para cada decisión

Cualquier directivo debe contar con toda la información necesaria y además, tomar decisiones siempre desde la calma y la meditación. Para ello, es necesario tomarse el tiempo necesario para recopilar toda la información y así valorar las distintas opciones: el mercado, competencia, rentabilidad, etc.

Ser racional

No siempre es fácil, pero ser racional es fundamental en cualquier toma de decisiones, sobre todo empresarial. No dejarse llevar por las emociones, impulsos o sentimientos, hará que los resultados siempre sean más rentables. Valora con objetividad cada dato y piensa en la repercusión económica de tus acciones.

 

Aprender de los errores

Una de las grandes claves para cualquier buen directivo es saber aprender de los errores. Para ello,  no solo hay que tener capacidad de análisis sino también capacidad de autocrítica. Aprender de los errores nos permitirá que la empresa evolucione, y cuando se habla de errores financieros, hará que la salud económica de nuestra empresa sufra lo menos posible.

 

Confía en profesionales

En ocasiones, es necesario delegar en profesionales externos la toma de decisiones financieras o por lo menos, hacerlos partícipes, explicándoles la casuística en concreto y valorando otros puntos de vista. El día a día puede confundir a cualquier gerente y una visión global externa nunca está de más en decisiones importantes.

 

¿Te has enfrentado a alguna toma de decisión financiera importante? ¡Cuéntanos tu experiencia!