La resolución de conflictos es un tema cada vez más estudiado por las grandes compañías: Los conflictos y problemas forman parte de nuestro día a día. Constantemente nos enfrentamos a situaciones que nos cuesta encontrar solución, y que pueden atascarse y convertirse en un verdadero problema, también para nuestra salud mental y física.

Es por ese motivo que lo importante es siempre mirar al conflicto desde el punto de vista de una oportunidad, comprendiendo que cualquier obstáculo puede servirnos para avanzar y encontrar no solo nuevas soluciones sino nuevas habilidades, también en nosotros mismos como líderes. De hecho, un conflicto bien interpretado y afrontado, estimula el  interés y la curiosidad, permitiendo el encuentro de soluciones mucho más creativas y eficaces.

Resolución de conflictos: ¿Cómo debe afrontarla un líder?

Es curioso como los seres humanos reaccionamos (o nos enfrentamos) de forma similar a todos los conflictos, ya sean laborales como personales. Cuando surge un problema u conflicto, solemos seguir el siguiente proceso:

a. Lo analizamos desde nuestras creencias o conocimientos previos

Cualquier información será interpretada de forma distinta dependiendo de quién lo haga. Lo mismo pasa con los problemas. Es por ese motivo que ante una misma situación las personas reaccionamos de forma muy diversa, no dependiendo exclusivamente de nuestro carácter sino también de nuestras vivencias o creencias previas.

Para resolver un conflicto de forma eficaz, hay que intentar analizarlo de la forma más objetiva y tranquila posible, sin dejar que nuestro pasado o creencias instauradas influyan de forma negativa en la forma de encontrar la solución. Esto no quiere decir que no podamos contar con información previa para resolver un conflicto, pero sí hay que hacerlo desde la objetividad y el análisis.

b. La importancia de la prevención

Una gran parte de los problemas o conflictos se pueden evitar con una correcta gestión y análisis de la situación. En ocasiones, y sobre todo a nivel laboral, las prisas y la información analizada de forma poco rigurosa provocan que no seamos capaces de prevenir nuevos focos de problemas. Como líderes de una organización gran parte de nuestra responsabilidad no es solo resolver, sino prevenir.

c. Responder siempre al conflicto de forma asertiva

En ocasiones se nos olvida que el silencio o la no respuesta, es una respuesta en sí misma. Mirar para otro lado cuando surge un conflicto lo único que provocará es que se haga cada vez más grande. Resolver un conflicto de forma asertiva supone incluso en ocasiones recurrir a ayuda externa porque a nosotros como líderes se nos hace difícil dar una respuesta certera a la situación (un mediador laboral, un economista, un especialista….) Reconocer cuando una situación nos supera también es ser buenos líderes y nos encamina a resolver el conflicto desde la asertividad máxima.

d. Analizar las consecuencias o resultados del conflicto

Este es un punto de vital importancia para cualquier líder, pero suele no tenerse en cuenta. De toda experiencia deben extraerse datos objetivos que nos permitan no solo mejorar sino prevenir nuevos conflictos. Todo aquel aprendizaje contrastado para una empresa, es un ahorro de tiempo fundamental, y por lo tanto, de costes.

Grado en Gestión y Dirección Internacional de Empresas

En nuestro Grado en Gestión y Dirección Internacional de Empresas ponemos mucho énfasis en la creación de líderes resolutivos, empáticos y analíticos. Contamos con varios módulos destinados a ello y con una formación única, LHIR, donde a través de talleres creativos realizamos una formación vivencial para líderes en el desarrollo de su personalidad y la resolución de conflictos (siempre de forma asertiva).

¿Y tú qué opinas de la resolución de conflictos? ¡Te leemos!