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Friburgo es una de las ciudades más solicitadas de Alemania. Estudiantes, jóvenes, turistas, empresarios, parece que todos quieran visitar a Friburgo. Y la gran mayoría le encantaría quedarse a vivir en esta ciudad al borde de la selva negra. Friburgo está situado detrás de las montañas, quedando separado de las ciudades grandes e industriales de Alemania. Con su horizonte abierto hacia Francia y Suiza, hacia Europa. Los habitantes al igual que su ilustre ciudad tienen también el horizonte abierto, a lo nuevo, a la innovación, a lo diferente, a lo que en otras ciudades difícilmente encuentra cabida. Un ambiente intercultural se ha formado desde tiempos antiguos en esta ciudad encantadora. Wilderich Weick escribió en 1823 sobre los habitantes de Friburgo: Son un pueblo alegre, hospitalario, contento y confortable.

Los muchos espacios verdes invitan a estar juntos e inspirarse mutuamente como aquí,

en el Café Europa, una de las numerosas opciones para tomarse un café o una tapa – a la alemana, en un ambiente joven e internacional, ubicado en el Platz der weißen Rose, dentro de la Universidad Freiburg.

 

En Friburgo la tradición y la modernidad van de la mano. Como podemos vislumbrar en su centro histórico con edificios tan emblemáticos como la Catedral, construida entre 1120 y 1230,

 

 

Y el nuevo edificio del ayuntamiento que se construyó en 2017

Casi mil años de diferencia, mil años de historia y mil años de constante desarrollo hacia un modo de vida sostenible y ecológico.

En y alrededor de Friburgo se encuentran grandes productores de agricultura ecológica y permacultura, pioneros a nivel nacional han establecido las bases para el control de calidad para estos alimentos naturales y sanos. Asimismo, hay una gran cantidad de empresas dedicadas a las energías sostenibles como la electricidad por paneles solares o la calefacción con calor de profundidad. ¡Como muestra el nuevo ayuntamiento, galardonado con el premio alemán de sostenibilidad por ser el primer edificio público en el mundo que genera más energía de la que consume!

 

La universidad Albert-Ludwig de Friburgo fue inaugurada en 1457 y sigue enseñando.

Sus paredes nos hablan de la gran historia de enseñanza que ha marcado la energía de Friburgo.

En esta espectacular foto podemos ver el contraste de su tradicional universidad y su edificio “hiper” moderno.

Hasta la fecha sigue siendo una ciudad universitaria con una energía siempre fresca, como el agua del río Dreisam que atraviesa la ciudad. Le da un aire particularmente calmado y agradable, parece que su movimiento constante esté apaciguando el ambiente de la ciudad.

En resumen, podemos decir que Friburgo es una maravilla ciudad, una verdadera joya al sur de Alemania. No dejes de pasar la oportunidad de visitar Friburgo, te aseguro que te vas a quedar maravillado ante su encanto atemporal.

 

Rudolf Wienand

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