Una enseñanza directamente relacionada con el mundo laboral contribuye a disminuir el alto índice de paro juvenil en España.

Al principio de esta semana conocíamos los datos actualizados de paro juvenil gracias al Eurobarómetro y sí, el porcentaje de desempleados menores de 25 años en España sigue siendo muy preocupante, por encima del 30% (un 32,8% para ser exactos). Sin embargo, países como República Checa, Países Bajos o Alemania siguen manteniendo un índice muy por debajo del 10%. ¿A qué se debe esto?

Si nos paramos a analizar las diferencias entre estos países y el nuestro, encontramos una bastante llamativa y es la forma en la que acceden los jóvenes al mercado laboral. Los europeos y europeas consiguen estar ligados al tejido empresarial desde bien temprano y eso es, sobre todo, gracias al sistema educativo en el que se forman.

 

Estudiar y trabajar

 

Un modelo de enseñanza completamente unido al mundo laboral es el de la educación dual, sistema que encabeza Alemania y que con el paso de los años han ido implantando multitud de países tanto dentro como fuera de la Unión Europea. Y es que los resultados hablan por sí mismos. Más de 90%  de los estudiantes que se titulan con el sistema dual en ISBA Friburgo consiguen un puesto de trabajo en la empresa donde realizaron las prácticas.

 

Pero, ¿en qué consiste exactamente eso de la educación dual?

El modelo dual se basa en la combinación teórico-práctica de la formación, es decir, los estudiantes realizan prácticas laborales en una empresa real, a la vez que asisten a las clases teóricas sobre la materia que estén estudiando. Esto hace que puedan aplicar los conocimientos teóricos de manera directa en la empresa y, además, comenzar a ganar experiencia en su sector. Al acabar la formación, los estudiantes sabrán ya manejar tanto los conocimientos como las herramientas que las empresas utilizan, sean del área que sea.

 

Equipo de trabajo compuesto por jóvenes

 

Aunque las condiciones varían en función del país e, incluso, del sector en el que queramos estudiar, la mayoría se mantienen:

  • Una formación de 2 o 3 años
  • Un contrato con la empresa similar a un contrato de trabajo
  • Prácticas remuneradas por la empresa
  • Un calendario semanal que combina días de clase en la Universidad con las prácticas en la empresa, unos tres días a la semana generalmente
  • Vacaciones pactadas con la empresa y en función del calendario académico

Es decir, estudias una carrera con la posibilidad de comenzar a trabajar en tu ámbito, sueldo incluido, y empezar tu recorrido profesional desde el minuto cero de tu formación. Un sistema que, sin duda, merece la pena implantar en España viendo la tasa de desempleo juvenil que mantenemos actualmente. Una forma de generar empleo de calidad y solventar, casi en su totalidad, dicho problema.

Mientras tanto, no dudes en aprovechar toda oportunidad que se te presente por delante para formarte mediante el sistema dual. Aprender trabajando, desde luego, puede cambiarte la vida.

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